PROYECTO HOMBRE MADRID

jueves, 27 de enero de 2011

EL VOLUNTARIADO HACIA LA UTOPÍA

Por: Emilio López Salas, Responsable Voluntariado-Cáritas Española

El pasado 2 de diciembre tuve la oportunidad de participar en un acto con motivo del Día Internacional del Voluntariado organizado por la Plataforma de Voluntariado de Burgos y que se celebró en el recientemente inaugurado Museo de la Evolución Humana, en concreto dentro del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH). En tal marco y teniendo como tema para mi exposición “El voluntariado hacia la utopía” se me ocurrió hacer un viaje al futuro, en torno al año 102.000 d.C., donde un grupo de paleontólogos excavasen de nuevo en Burgos y encontrasen una muestra estratificada de lo que fue el voluntariado desde mediados del siglo XX a la primera década del siglo XXI.

LA NUEVA ATAPUERCA siglo XX-XXI – El sueño de Miguelón
El tiempo en esta época corre rápido y los cambios se suceden a una velocidad de vértigo, esto se puede comprobar por la sucesiva acumulación de estratos en muy breve espacio de tiempo y con cambios en su composición y los restos hallados muy significativos. Se encuentran en estos estratos abundante documentación gráfica y, a partir de los años 90, con registros informáticos (que gracias a contar con lectores compatibles con los de aquella época han podido ser analizados y extraída gran parte de la información que contenían).
Hemos podido diferenciar cuatro capas que pasamos a exponer:
Primer estrato: VOLUNTARIADO ASISTENCIAL “Ponga un pobre en su mesa”
Empezando por la capa inferior y, por lo tanto, más antigua, que hemos datado entre 1950 y 1970, no hemos encontrado un voluntariado así mismo denominado de esa forma. Sólo hemos encontrado un dato de un voluntario pero referido a una persona que hizo el servicio militar sin esperar al sorteo de su quinta y que eligió cuerpo y destino para evitar que le tocase ir a Melilla.
Si hemos encontrado restos de algunas organizaciones, muchas de ellas vinculadas a la Iglesia Católica, que realizan tareas de ayuda a los pobres y necesitados y que en algunos documentos muestran un cierto carácter paternalista y protector.
Hemos denominado a este estrato “Ponga un pobre en su mesa” porque hemos podido visualizar una película de 1961 de Luis García Berlanga titulada “Plácido” donde se organiza una gala benéfica, con motivo de las fiestas navideñas, para que los pobres y ancianos cenen con las familias acomodadas de una pequeña ciudad.
Segundo estrato: VOLUNTARIADO MILITANTE “Habla pueblo habla”
En un segundo estrato superior, que se ha podido datar a finales de la década de 1970, hemos encontrado un gran número de publicaciones que hablan de participación, democracia, derechos sociales, libertad,… Todo parece indicar que en España por entonces se dio un cambio de régimen político.
El voluntario es ahora un militante que denuncia, reclama de su gobierno que promueva un desarrollo social semejante al que han tenido otros países europeos en décadas anteriores después de la que se llamó Segunda Guerra Mundial. Es algo que llaman Estado de Bienestar.
Encuentran un ejemplar de la Constitución Española de 1978 donde se dice en el artículo 1 que “España se constituye como un estado social y de derecho”.
Los voluntarios comprometen su tiempo “por la causa” y, por lo que se puede observar, es un tiempo de grandes conquistas sociales, lográndose la Seguridad Social para todos, la implantación y el desarrollo de los servicios sociales básicos,… Muchos de estos militantes voluntarios acaban “quemados” por el propio activismo y se detectan síntomas de decadencia y desencanto mediada la década de los 80.
Se encuentra una caja con cassetes de música de cantautores.
Tercer estrato: VOLUNTARIADO SISTEMA “La prestación de servicios”
En los años 1990 y siguientes hemos encontrado un estrato con algunos cambios significativos con respecto al estrato inferior.
El voluntariado empieza a tomar carta de identidad, denominándosele así en numerosos documentos. Hemos encontrado un repertorio legislativo sobre voluntariado que contiene una Ley Estatal de 1996 y numerosas leyes de diferentes comunidades autónomas. También hemos encontrado un carnet de una voluntaria burgalesa (parece ser que era una actividad mayoritariamente femenina) que pertenece a una ONG que dice estar inscrita en un Registro de Entidades de Voluntariado de la Junta de Castilla y León. Hemos visto como aparecen cada vez más organizaciones denominadas ONG (Organizaciones No Gubernamentales) y que en ellas colaboran muchos voluntarios (mejor dicho, voluntarias).
Las personas voluntarias y sus organizaciones cada vez hacen más cosas y asumen más responsabilidades. Lo que antes hacían las Administraciones Públicas en esa época está siendo “externalizado” y lo hacen las ONG (Tercer Sector se les denomina también en varios documentos).
También empiezan a competir con las empresas de capital privado y, en algún caso, no se ha podido diferenciar entre ONG y empresas.
Hemos visto como en este periodo proliferan muchos voluntariados (olímpico, cultural, cibervoluntario, medioambiental,…); hasta se habla de un voluntariado corporativo vinculado a las empresas (encontramos una guía de gestión de este voluntariado editada por La Caixa).
También descubrimos que en el año 2001 se celebró el Año Internacional del Voluntariado (encontramos un “pin”) y alguna publicación de la misma fecha habla de “repensar” el voluntariado.
Se habla en un vídeo de la profesionalización del voluntariado, de su gestión más eficaz y eficiente, de calidad y voluntariado,… Una publicación de la Fundación Luis Vives titulada “Los equilibrios del Tercer Sector” habla de que las ONG se han visto encerradas en la “jaula de la producción” y que corren el riesgo de perder su base social.
Cuarto estrato: VOLUNTARIADO UTOPÍA
Por último, hemos encontrado en el estrato superior, entre otros muchos vestigios, un cuaderno que nos ha llamado la atención: recoge los apuntes de un asistente al XIII Congreso Estatal del Voluntariado celebrado en Logroño (La Rioja), provincia limítrofe con Burgos, en diciembre de 2010. Una de las anotaciones se refiere a una ponencia de Joaquín García Roca que, por lo que hemos podido corroborar en vestigios posteriores, supuso un replanteamiento del voluntariado y sus organizaciones y “reorientó” su papel posterior.
Se dice en esos apuntes que el voluntariado ha de pasar del enfoque de las carencias al enfoque de las capacidades. El voluntariado supone:
- La capacidad de vivir juntos
- La capacidad de hablar y dejarse hablar
- La capacidad de ayudar y ser ayudados
- La capacidad de sanar y ser sanados
- La capacidad de crear vínculos y quedar vinculados
- La capacidad de transformar y ser transformados

Y terminó mi sueño y mi intervención en el CENIEH.

Testimonio

Soy una voluntaria más de los muchos que disfrutamos colaborando con Proyecto Hombre.
Cuando me invitaron a acompañar en su recorrido dentro del Programa Soporte, a los padres/madres de los adolescentes en los Grupos de Autoayuda, debo decir que me entró un poco de pánico; pero, acto seguido, sabía que el equipo terapéutico estaba detrás y no tuve la menor duda.
Al empezar mi primer grupo con otro monitor, me di cuenta de que empatizas con los padres y madres rápidamente, de que entiendes las cargas emocionales y sentimientos demoledores con los que llegan cuando se empieza un grupo de autoayuda, (angustias, miedos, soledad, preguntas sin respuestas….). Empiezan a compartirlos, a ver que en este bache no están solos, que los demás padres y madres tienen parecidos sentimientos y, en este punto, es cuando empiezan a sentir el apoyo del grupo.
Cada vez que termina una sesión de grupo, puedo ver cómo se sienten mejor o cómo, también, salen más “revueltos”, pues hablan de cosas que no pensaban compartir. A veces escuchas a padres decir, “no tenía que haber dicho esto o me arrepiento de haberlo dicho y contarlo”, y enseguida agregan “pero necesitaba contarlo y este es el sitio adecuado porque me siento escuchado y no juzgado”. Incluso cuando comentan cosas, acto seguido se cuestionan lo dicho anteriormente y reflexionan sobre ello.
Para mí es muy gratificante ver día a día cómo en el grupo los padres y las madres, se apoyan, se ayudan a comprender desde el cariño, la escucha y el respeto. Me alegra cómo se nutren emocionalmente y, lo que es más importante, el esfuerzo tan grande que hacen por cambiar actitudes, modos, costumbres y hábitos adquiridos durante tantos años en beneficio de ellos mismos y de sus hijos. Ver el proceso personal al final del ciclo de los grupos, cómo se transforman las resistencias personales en diálogo, la negación en afirmación, el bloqueo en relajación, la tristeza en alegría y sobre todo cómo se va soltando lastre de todos los sentimientos negativos y se vuelven positivos. Y todo esto en un grupo de personas en el que, la mayor parte de las veces, ni siquiera saben el apellido de sus compañeros.
Mi trabajo como he dicho al principio es “acompañar” al grupo de autoayuda y respetar sus resistencias personales. Yo, cada vez que terminamos una sesión, salgo diciéndome:”¡qué suerte tengo!”, compartir esos ratos con los padres y madres del grupo me enriquece a mí y me ayuda a seguir viviendo conmigo misma y con los que me rodean.
Doy las gracias al equipo terapéutico por todo el apoyo y cariño que recibimos, por las reuniones y jornadas de formación que hacemos, sin que falte un solo detalle. Y sobre todo te doy las gracias a ti, padre o madre de los grupos de autoayuda, por permitirme entrar en la intimidad de tu vida que es lo más preciado que tenemos, y porque cada paso que tú das nos anima a seguir adelante


Juana, voluntaria de Grupos de Autoayuda para Padres/Madres