El pasado 2 de diciembre tuve la oportunidad de participar en un acto con motivo del Día Internacional del Voluntariado organizado por la Plataforma de Voluntariado de Burgos y que se celebró en el recientemente inaugurado Museo de la Evolución Humana, en concreto dentro del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH). En tal marco y teniendo como tema para mi exposición “El voluntariado hacia la utopía” se me ocurrió hacer un viaje al futuro, en torno al año 102.000 d.C., donde un grupo de paleontólogos excavasen de nuevo en Burgos y encontrasen una muestra estratificada de lo que fue el voluntariado desde mediados del siglo XX a la primera década del siglo XXI.
LA NUEVA ATAPUERCA siglo XX-XXI – El sueño de Miguelón
El tiempo en esta época corre rápido y los cambios se suceden a una velocidad de vértigo, esto se puede comprobar por la sucesiva acumulación de estratos en muy breve espacio de tiempo y con cambios en su composición y los restos hallados muy significativos. Se encuentran en estos estratos abundante documentación gráfica y, a partir de los años 90, con registros informáticos (que gracias a contar con lectores compatibles con los de aquella época han podido ser analizados y extraída gran parte de la información que contenían).
Hemos podido diferenciar cuatro capas que pasamos a exponer:
Primer estrato: VOLUNTARIADO ASISTENCIAL “Ponga un pobre en su mesa”
Empezando por la capa inferior y, por lo tanto, más antigua, que hemos datado entre 1950 y 1970, no hemos encontrado un voluntariado así mismo denominado de esa forma. Sólo hemos encontrado un dato de un voluntario pero referido a una persona que hizo el servicio militar sin esperar al sorteo de su quinta y que eligió cuerpo y destino para evitar que le tocase ir a Melilla.
Si hemos encontrado restos de algunas organizaciones, muchas de ellas vinculadas a la Iglesia Católica, que realizan tareas de ayuda a los pobres y necesitados y que en algunos documentos muestran un cierto carácter paternalista y protector.
Hemos denominado a este estrato “Ponga un pobre en su mesa” porque hemos podido visualizar una película de 1961 de Luis García Berlanga titulada “Plácido” donde se organiza una gala benéfica, con motivo de las fiestas navideñas, para que los pobres y ancianos cenen con las familias acomodadas de una pequeña ciudad.
Segundo estrato: VOLUNTARIADO MILITANTE “Habla pueblo habla”
En un segundo estrato superior, que se ha podido datar a finales de la década de 1970, hemos encontrado un gran número de publicaciones que hablan de participación, democracia, derechos sociales, libertad,… Todo parece indicar que en España por entonces se dio un cambio de régimen político.
El voluntario es ahora un militante que denuncia, reclama de su gobierno que promueva un desarrollo social semejante al que han tenido otros países europeos en décadas anteriores después de la que se llamó Segunda Guerra Mundial. Es algo que llaman Estado de Bienestar.
Encuentran un ejemplar de la Constitución Española de 1978 donde se dice en el artículo 1 que “España se constituye como un estado social y de derecho”.
Los voluntarios comprometen su tiempo “por la causa” y, por lo que se puede observar, es un tiempo de grandes conquistas sociales, lográndose la Seguridad Social para todos, la implantación y el desarrollo de los servicios sociales básicos,… Muchos de estos militantes voluntarios acaban “quemados” por el propio activismo y se detectan síntomas de decadencia y desencanto mediada la década de los 80.
Se encuentra una caja con cassetes de música de cantautores.
Tercer estrato: VOLUNTARIADO SISTEMA “La prestación de servicios”
En los años 1990 y siguientes hemos encontrado un estrato con algunos cambios significativos con respecto al estrato inferior.
El voluntariado empieza a tomar carta de identidad, denominándosele así en numerosos documentos. Hemos encontrado un repertorio legislativo sobre voluntariado que contiene una Ley Estatal de 1996 y numerosas leyes de diferentes comunidades autónomas. También hemos encontrado un carnet de una voluntaria burgalesa (parece ser que era una actividad mayoritariamente femenina) que pertenece a una ONG que dice estar inscrita en un Registro de Entidades de Voluntariado de la Junta de Castilla y León. Hemos visto como aparecen cada vez más organizaciones denominadas ONG (Organizaciones No Gubernamentales) y que en ellas colaboran muchos voluntarios (mejor dicho, voluntarias).
Las personas voluntarias y sus organizaciones cada vez hacen más cosas y asumen más responsabilidades. Lo que antes hacían las Administraciones Públicas en esa época está siendo “externalizado” y lo hacen las ONG (Tercer Sector se les denomina también en varios documentos).
También empiezan a competir con las empresas de capital privado y, en algún caso, no se ha podido diferenciar entre ONG y empresas.
Hemos visto como en este periodo proliferan muchos voluntariados (olímpico, cultural, cibervoluntario, medioambiental,…); hasta se habla de un voluntariado corporativo vinculado a las empresas (encontramos una guía de gestión de este voluntariado editada por La Caixa).
También descubrimos que en el año 2001 se celebró el Año Internacional del Voluntariado (encontramos un “pin”) y alguna publicación de la misma fecha habla de “repensar” el voluntariado.
Se habla en un vídeo de la profesionalización del voluntariado, de su gestión más eficaz y eficiente, de calidad y voluntariado,… Una publicación de la Fundación Luis Vives titulada “Los equilibrios del Tercer Sector” habla de que las ONG se han visto encerradas en la “jaula de la producción” y que corren el riesgo de perder su base social.
Cuarto estrato: VOLUNTARIADO UTOPÍA
Por último, hemos encontrado en el estrato superior, entre otros muchos vestigios, un cuaderno que nos ha llamado la atención: recoge los apuntes de un asistente al XIII Congreso Estatal del Voluntariado celebrado en Logroño (La Rioja), provincia limítrofe con Burgos, en diciembre de 2010. Una de las anotaciones se refiere a una ponencia de Joaquín García Roca que, por lo que hemos podido corroborar en vestigios posteriores, supuso un replanteamiento del voluntariado y sus organizaciones y “reorientó” su papel posterior.
Se dice en esos apuntes que el voluntariado ha de pasar del enfoque de las carencias al enfoque de las capacidades. El voluntariado supone:
- La capacidad de vivir juntos
- La capacidad de hablar y dejarse hablar
- La capacidad de ayudar y ser ayudados
- La capacidad de sanar y ser sanados
- La capacidad de crear vínculos y quedar vinculados
- La capacidad de transformar y ser transformados
Y terminó mi sueño y mi intervención en el CENIEH.




1 comentarios:
El artículo toca la parte más importante del ser voluntario/a. El voluntariado tiene que mantener una reflexión permanente de su cometido social. La importancia de estar totalmente implicado en la asociación y esto significa asegurar su participación. Un saluod y mis felicitaciones.
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